El calendario tal y como lo conocemos es una aportación de la civilización romana. Hasta el siglo I a. C. se había mantenido un calendario que combinaba el año lunar y el solar. Pero, al ser poco práctico, se vio la necesidad de reformarlo y darle una nueva estructura. La reforma fue tan efectiva que aún hoy mantenemos el calendario romano con unas pequeñas modificaciones.
Ahora vas a aprender más cosas sobre este tema.