LA LABOR DE LOS PADRES Y MADRES ANTE EL ESTUDIO DE SUS HIJOS/AS
La edad en que se estudia la Secundaria es muy crítica: la adolescencia, etapa en la que se experimentan grandes cambios físicos, mentales y afectivos, caracterizada entre otras cosas por la necesidad de emanciparse de la familia y ser libre, tendencia a la desobediencia a padres y profesores, necesidad de ser aceptado/a por el grupo (por lo que va a tratar de imitarlos), búsqueda de sí mismo/a, oscilación entre sentimientos de superioridad e inferioridad, gusto por la discusión y defender la opinión contraria,...
Ante esta situación tan compleja que puede llegar a afectar negativamente en la formación de los alumnos/as, conviene establecer una relación estrecha entre padres/madres y profesores/as con el fin de mejorar el aprendizaje de los chicos/as.
¿QUÉ DEBEN HACER LOS PADRES Y MADRES?
1º Fomentar y apoyar el estudio de su hijo/a por medio de:
· Procurar un clima familiar libre de tensiones y una actitud comprensiva y dialogante.
· Ser conscientes de las capacidades reales del hijo/a y, en consecuencia, estimularle a que logre unos resultados que vayan de acuerdo con sus capacidades.
· Relacionar premios y castigos con esfuerzos reales y no sólo con los resultados académicos.
· Evitar la comparación entre hermanos y/o compañeros.
· Ayudarle a elaborar su horario de estudio personal y respetarlo. Necesitan al menos dos horas de estudio diarias; cuidado cuando el chico/a dice que no tiene deberes, estudiar no es sólo hacer deberes, el estudio individual no es sustituible por horas de clases particulares o en academias.
· Mantener contactos periódicos con los profesores/as del hijo/a: si éste/a necesita apoyo o refuerzo en el trabajo escolar, consultar con sus profesores cuál es la mejor manera de hacerlo.
2º Facilitar al hijo/a los recursos materiales necesarios para el estudio:
El lugar de estudio:
· A ser posible un lugar fijo y que sea exclusivo para el estudio, al menos cuando esté estudiando.
· Libre de distracciones, alejado de ruidos: TV, radio,... (no es cierto que se estudie mejor con música).
· Iluminación adecuada.
· Mesa y sillas adecuadas para evitar la fatiga y las deformaciones físicas (no en el sofá ni en la cama).
El material de estudio:
· Libros de texto, diccionario, libros de lectura,... que deben encontrarse en la sala en buen estado de uso, debidamente ordenados.
3º Procurar unas adecuadas condiciones físicas del hijo/a en cuanto a:
Alimentación:
· Debe ser equilibrada y sana: evitar el consumo excesivo de café, coca-cola y cualquier otro excitante.
· El desayuno conviene que sea más completo (no a base de “chucherías”).
· El exceso de alimentos produce insomnio, somnolencia, torpeza, pesadez,...
· Después de las comidas y antes de ponerse a estudiar se debe dejar un tiempo para el reposo (digestión).
Descanso:
· Es imprescindible para que el rendimiento del hijo/a sea bueno, a estas edades se debe dormir de 9 a 10 horas diarias.
· Alterar lo menos posible las horas de acostarse y levantarse.
· El hijo/a debe combinar los períodos de estudio con los de descanso. Cuando se está cansado es mejor descansar o cambiar de actividad; hay que ser comprensivo en esto.
· Cortos espacios de tiempo concentrados son más provechosos que sesiones largas y menos frecuentes.
· Planificar el tiempo de estudio cada día para evitar el agobio de los exámenes. De poco sirve darse el “atracón” de estudiar la noche antes.